¿Qué es la ciencia?

Nos rodean multitud de saberes. Es importante saber cómo son cada uno de ellos. Ell saber científico, el filosófico, el literario, la cultura popular… todos nos acercan a eso que llamamos verdad, pero lo hacen de formas muy distintas. Veamos cómo lo hace la ciencia. 

Aristóteles fue de los primeros en diferenciar los distintos tipos de saberes: saberes teóricos (conocimientos), saberes productivos (oficios) y saberes prácticos (para alcanzar la felicidad). Hoy solemos diferenciar entre ciencias formales, naturales y sociales.

CONCRETA

La ciencia centra sus investigaciones en alguna parcela concreta de la realidad: la vida y sus funciones (biología), la materia y susfuerzas (física), los recursos y su distribución (economía), etc. Nos permite racionalizar el mundo y comprender los hechos; por ejemplo, el crecimiento celular, la masa atómica o la oferta y la demanda.

EMPÍRICA

Su método está basado en la experimentación porque parte de hechos observables, algo que no siempre es posible en filosofía y que distingue a las ciencias empíricas —basadas en la experimentación y los hechos— del saber filosófico. 

predictiva

Sirve para anticiparse a los fenómenos futuros y controlarlos y tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida con ayuda de la técnica. Gracias a la biología podemos protegernos contra epidemias, la física nos permite crear y aprovechar potentes formas de energía para abastecernos y gracias a la economía podemos desarrollar complejas formas de organización social.

explicativa

 

A partir de la experimentación, descubre las causas de los hechos y construye modelos o teorías que explican la realidad describiendo cómo funciona. 

La ciencia y la filosofía tienen finalidades distintas que las convierten en complementarias.

 

 

La filosofía no puede aspirar a descubrir verdades de tipo exacto, puesto que sus preguntas son abiertas; ni a disponer de la funcionalidad de la ciencia. Sin embargo, es necesaria para establecer los límites de las ciencias: abordar éticamente una pandemia y darle sentido a nuestra existencia, entender los peligros del desarrollo tecnológico y cómo afecta a nuestras vidas o cuestionar si nuestro sistema económico es el más deseable o el más justo son interrogantes para los que no hay respuestas científicas y que necesitan el diálogo filosófico.